La Albuhera

La Albuhera es uAlbuhera_n lugar agradable, en el que relajarse y disfrutar de lo que la historia ha dejado para nosotros. Este rincón, rodeado de vegetación, cuenta actualmente con una laguna, lavadero y abrevadero.

Su origen como fuente se remonta a la época de dominación islámica, construyéndose por entonces en una instalación hidráulica.

La fuente tiene como finalidad represar el agua que fluye por ella en una laguna o albuhera, utilizando ésta última de abrevadero para el ganado y de depósito de agua para el riego de los campos.

Existen indicios de que esta laguna era utilizada, de forma improvisada, por mujeres de aquella época para lavar sus ropas.

En el año 1894, debido a que la fuente está situada a tan solo unos cincuenta metros del cementerio, se hizo público un informe en el que se prohíbe tanto ingerir agua de dicha fuente, como su uso para el lavado de ropas en ella. Debido al gran número de mujeres que realizaban la colada en estas aguas, se habilitaron en estas fechas sencillos lavaderos rústicos en la zona.

En 1926, con el fin de evitar contagios, se acuerda hacer lavaderos individuales. Es en este año cuando se construye el lavadero que aún se conserva y un año más tarde se implanta en él una cubierta.

Tanto el lavadero como su cubierta, llegaron en un afligido estado a finales del siglo XX. Gracias a una restauración realizada recientemente, aún podemos contar con la presencia de esta reliquia en nuestro municipio.

Hoy día, la Albuhera cuenta con la presencia de patos en su laguna y una amplia vegetación. Es un cobijo de tranquilidad, un cobijo que muestra el día a día de tantas mujeres, señoras que con esfuerzo y sudor acarreaban sus ropas hasta dicho lugar, pasando horas en compañías de otras muchas que realizarían la misma labor. La Albuhera fue un punto de encuentro de mujeres de aquella época.

Este rincón resguardado bajo la sombra de chopos, higueras, moreras, madroños, etc. ofrece unas bonitas vistas, que junto con el cantar de los pájaros y el frescor de la laguna hacen de éste un espacio acogedor y digno de visitar.

Gracias a la zona infantil, implantada en los últimos años, y a la presencia de los patos en la laguna, la Albuhera ha pasado a ser el lugar preferido de los más pequeños.